La disputa judicial y política que atraviesa a la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) sumó ahora un nuevo frente dentro de la Facultad de Psicología. Los ex candidatos opositores al decanato, Anabel Nayle Murhell y Adrián Eduardo Chirre, apelaron la resolución de la Junta Electoral que rechazó el planteo con el que intentaban frenar la asunción de la actual decana Silvia López de Martín para un nuevo período al frente de la unidad académica, en un conflicto que se desprende directamente del fallo federal que suspendió la candidatura del rector Sergio Pagani para otro mandato consecutivo.

La nueva presentación fue realizada por el abogado Agustín Tello, representante de Murhell y Chirre, mediante un recurso de apelación, acompañado además por un pedido de medida cautelar y habilitación de días y horas inhábiles. En el escrito, los postulantes opositores sostienen que la decisión de la Junta Electoral vulneró garantías constitucionales y omitió analizar el fondo de la controversia relacionada con los límites a las reelecciones consecutivas dentro de la UNT.

El planteo aparece en un escenario particularmente sensible dentro de la Universidad. Todo el proceso electoral universitario quedó atravesado por el fallo de la Cámara Federal de Apelaciones que, por mayoría, resolvió que Sergio Pagani no podía continuar con su candidatura para un nuevo mandato como rector al considerar que el Estatuto universitario limita a dos los períodos consecutivos. A partir de esa resolución comenzaron a multiplicarse impugnaciones y cuestionamientos sobre otras autoridades universitarias que también buscaban continuar en cargos ejecutivos.

Uno de esos casos fue precisamente el de la Facultad de Psicología. Silvia López de Martín fue reelecta decana junto a Paola Coronel luego de imponerse sobre la fórmula integrada por Murhell y Chirre. Sin embargo, los opositores comenzaron a sostener que López de Martín se encontraba alcanzada por la misma interpretación estatutaria aplicada por la Cámara Federal en el caso Pagani, debido a que anteriormente se desempeñó como vicedecana y luego como decana de la facultad.

Antes de esta apelación, la Junta Electoral de la UNT ya había rechazado un planteo similar impulsado por los candidatos opositores. El organismo entendió que las impugnaciones habían sido formuladas fuera de las etapas previstas en el cronograma electoral y sostuvo que las candidaturas ya habían sido oficializadas y consentidas oportunamente. “Tal consentimiento les impide ahora venir contra sus propios actos y pretender cuestionar tardíamente tal candidatura”, sostuvo la resolución cuestionada.

Ahora, en la apelación presentada ante la propia Junta Electoral para ser elevada a la Cámara Federal, Murhell y Chirre afirman que la resolución recurrida “causa un gravamen irreparable” y sostienen que el órgano electoral universitario omitió aplicar los criterios establecidos recientemente por la Justicia Federal en el caso del rectorado. Según el escrito, la decisión cuestionada “prescinde totalmente del precedente obligatorio dictado por la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán” respecto de la interpretación de los límites estatutarios a las reelecciones consecutivas.

Los apelantes también remarcan que la controversia excede el interés individual de las partes y compromete “la regularidad institucional y la legalidad del proceso electoral universitario”. En ese sentido, advierten que permitir la continuidad de autoridades que, a su criterio, no reúnen condiciones de elegibilidad podría derivar en futuras nulidades sobre actos administrativos y decisiones institucionales adoptadas durante la gestión cuestionada.

El escrito incorpora además un pedido cautelar para que se suspendan los efectos de la resolución de la Junta Electoral mientras se tramita la apelación. Para justificar la urgencia, los candidatos opositores sostienen que existe peligro en la demora debido a que las autoridades electas ya asumieron funciones y continúan ejerciendo actos de gobierno dentro de la Facultad de Psicología. También solicitaron habilitación de días y horas inhábiles para acelerar el tratamiento judicial del caso.

La controversia no es menor dentro de la UNT. Murhell y Chirre habían integrado incluso espacios de gestión en la Facultad de Psicología durante años anteriores, y el caso adquirió todavía más repercusión luego de que el fallo contra Pagani abriera un fuerte debate institucional sobre el alcance de las restricciones estatutarias a los mandatos consecutivos en todos los niveles de gobierno universitario.

Mientras tanto, la Junta Electoral y sectores cercanos a la conducción universitaria sostienen que los casos no son equivalentes y que las impugnaciones fueron presentadas fuera de término. También remarcan que el fallo dictado por la Cámara Federal en el conflicto por el rectorado tenía alcance específico sobre la elección de rector y vicerrector, y no sobre los procesos internos de las facultades.

Con esta nueva apelación, la pelea judicial derivada de la frustrada candidatura de Pagani continúa expandiéndose dentro de la Universidad Nacional de Tucumán y amenaza con seguir proyectando incertidumbre sobre distintos sectores de la vida institucional de la casa de estudios.